Coscorrones sexología empírica סנוקרת בראש

Febrero 29, 2008

Síntesis תקציר

Dos recientes post: Lot y el Crimen de Gulbea לוט de Anazul, y Sodoma מהפכת סדום ועמורה de Raquel marcaron un punto de inflexión en este blog.
No puedo menos que unirlos, porque son complementarios, perfectos, y sintetizan mi espíritu y mis más profundas convicciones.
Es que El Libro תַּנַ”ךְ no es un manual de instrucciones, sino la más elaborada y pormenorizada descripción del mundo que existe y existirá jamás.
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¡Este el final y la última entrada de este Blog!    ¡Gracias por todas las visitas! 

 Shalom Aleichem!

שלום עליכם

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הנה נא לי שׂתי בנות אשׂר לא ידעו אישׂ אוציאה נא אתהן אליכם ועשׁו להן כטוב בעיניכם רק לאנשׂים האל אל תעשׁו דבר כי על כן באו בצל קרתי Gênesis 19:8
He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.
ויצא לוט וידבר אל חתניו לקחי בנתיו ויאמר קומו צאו מן המקום הזה כי משׂחית יהוה את העיר ויהי כמצחק בעיני חתניו Gênesis 19:14
Entonces salió Lot, y habló á sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.
ויהוה המטיר על סדם ועל עמרה גפרית ואשׂ מאת יהוה מן השׂמים Gênesis 19:24
Entonces llovió Jehová sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;
ויהפך את הערים האל ואת כל הככר ואת כל ישׂבי הערים וצמח האדמה Gênesis 19:25
Y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.

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Voy a agregar algunos detalles respecto de la historia de Lot לוט -en hebreo ‘el escondido’- luego del descarnado post de Raquel.
Lot era hijo de Arán, hermano de Iscá y Mildá.
Y acompañó a su tío Abraham en el viaje a Canaán llevando consigo a su mujer y sus hijas.
En realidad, él era un forastero en las tierras de Sodoma.
Fue visitado por dos cyborgs al atardecer.
Lot los invitó a su casa a comer y descansar.
Pero todos los hombres de Sodoma, sin excepción alguna, jóvenes y ancianos, rodearon su casa.
Le exigieron a Lot que echara a sus invitados, porque querían abusar de ellos.
Lot salió y les habló, suplicándoles que no cometieran esas atrocidades.
A cambio, les ofreció sus dos hijas, que todavía eran vírgenes.
‘Hagan lo que quieran con ellas, pero dejen tranquilos a estos hombres’ les dijo.
Pero los desaforados no aceptaron.
Los cyborgs intervinieron y enceguecieron a los agresores.
De inmediato, le avisaron a Lot que iban a destruir la ciudad, y le dijeron que si tenía algo que salvar… era el momento de hacerlo.
Lot se fue a la casa de los novios de las hijas, y les contó lo sucedido, pero ninguno le creyó.
Al amanecer los cyborgs apuraron a Lot y lo llevaron fuera.
Lot les pidió que lo dejaran refugiarse en un pueblo cercano, llamado ‘Soar’ -pueblo chico- y los cyborgs lo dejaron.
Después del episodio de su desobediente mujer -que quedó convertida en estatua de sal- y de quedarse un tiempito en ‘Soar’, se fue con sus hijas a una caverna, y el resto de la historia ya Raquel -con total veracidad- la contó.

Esta historia, en mi opinión, no puede ser correctamente interpretada si no se conocen las crónicas del Crimen de Gulbea, en Jueces: 19

22 Estaban pasando un momento agradable, cuando los hombres de la ciudad, gente pervertida, rodearon la casa y comenzaron a golpear la puerta, diciendo al anciano dueño de casa: ‘Trae afuera al hombre que entró en tu casa para que tengamos relaciones con él’.

23 Pero el dueño de casa se presentó ante ellos y les dijo: ‘No, hermanos míos, no obren tan perversamente, porque ese hombre es mi huésped. ¡No cometan esa infamia!

24 Yo tengo a mi hija, que es virgen: se la traeré afuera, para que ustedes abusen de ella y la traten como mejor les parezca. Pero no cometan semejante infamia con ese hombre’.

25 Sin embargo, ellos no quisieron escucharlo. Entonces el levita tomó a su concubina y la llevó afuera. Los hombres se aprovecharon de ella y la maltrataron toda la noche hasta la madrugada, y al amanecer, la abandonaron.

26 La mujer llegó de madrugada y se cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su marido. Allí quedó hasta que fue el día.

27 Por la mañana, su marido se levantó, abrió la puerta de la casa y salió para continuar su camino. Al ver a la mujer, su concubina, que estaba tendida a la puerta de la casa, con la mano sobre el umbral,

28 le dijo: ‘Levántate, vamos’. Pero no obtuvo respuesta. Entonces el hombre la cargó sobre su asno y emprendió el camino hacia su pueblo.

29 Cuando llegó a su casa, tomó el cuchillo y partió en doce pedazos el cuerpo de su concubina. Luego los envió a todo el territorio de Israel.

30 El levita había dado esta orden a sus emisarios: ‘Digan esto a todos los hombres de Israel: ‘¿Ha sucedido una cosa igual desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta el día de hoy? Reflexionen, deliberen y decidan’’. Y todos los que lo veían, exclamaban: ‘¡Nunca ha sucedido ni se ha visto una cosa semejante, desde que los israelitas subieron de Egipto hasta el día de hoy!’.

Estos son los testimonios más horribles de lo que ha sido durante siglos y siglos la actitud de los varones para con nosotras: total irresponsabilidad, abuso y desprecio.
Las mujeres sólo somos para los hombres simplemente objetos o cosas que sirven ya sea para tener sexo, ya sea para hacer los trabajos que a ellos los fastidian, ya sea como moneda de cambio.

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לכה נשׂקה את אבינו יין ונשׂכבה עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:32
Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación.
ותשׂקין את אביהן יין בלילה הוא ותבא הבכירה ותשׂכב את אביה ולא ידע בשׂכבה ובקומה Gênesis 19:33
Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ויהי ממחרת ותאמר הבכירה אל הצעירה הן שׂכבתי אמשׂ את אבי נשׂקנו יין גם הלילה ובאי שׂכבי עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:34
El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación.
ותשׂקין גם בלילה ההוא את אביהן יין ותקם הצעירה ותשׂכב עמו ולא ידע בשׂכבה ובקמה Gênesis 19:35
Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ותהרין שׂתי בנות לוט מאביהן Génesis 19:36
Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.

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Las quejas contra Sodoma y Gomorra eran terribles, porque grandes eran sus pecados.
Abraham negoció con el Señor, hasta conseguir la dispensa que, si había al menos diez justos, no llamaría a
Terminator.
Ese fue el origen del concepto de ‘daños colaterales’.
Pasado el desastre, y siendo fulminada la mujer de Lot por la pequeñez de mirar hacia atrás y atreverse a ver al cyborg en acción, el ahora viudo salió de Soar con sus dos hijas por no sentirse seguro ahí, y se fue con ellas a vivir en una cueva.
En realidad la mujer de Lot había sido solamente un obstáculo, que dificultaba poner en práctica las buenas y viejas costumbres tan del gusto de Él.
La hija mayor enseguida le explicó a su pequeña hermana que Lot estaba un poco viejo pero que no había quedado ningún hombre disponible en la región, y que era necesario embriagarlo para poder acostarse con él y asegurar su descendencia.
Así, la hija mayor se acostó con su padre -Lot- sin que él se diera cuenta, ni cuando se acostó ni cuando se levantó.
Al día siguiente retomó el diálogo con su hermanita y la convenció que se preparara porque había llegado su momento.
La nena le hizo caso y se acostó con el papi que seguía borracho pasando con él toda la noche, por supuesto sin que él tampoco se diera cuenta.
Finalmente las dos hijas de Lot -que se acostaron con su padre- quedaron embarazadas de él.
La mayor dio a luz un hijo y lo llamó Moab -el padre de los moabitas- y la menor también dio a luz un hijo al que llamó Ben-Ammi -el padre de los amonitas.
Si el alcohólico e incestuoso Lot se había salvado por ser la única persona justa en Sodoma, no queremos ni imaginar como eran el resto de los que vivían ahí.
Pero como los efectos del alcohol no debían hacer muy eficaz la prestación del pobre Lot, las nenas decidieron no repetir, y se pasaron el resto de sus vidas masturbándose o haciéndolo entre ellas.
.
Como herencia de la cultura judeo-cristiana, en varios idiomas occidentales se utiliza el gentilicio sodomita para designar a quienes practican diversa clase de ‘aberraciones’ sexuales como por ejemplo: homosexualidad, sadomasoquismo, necrofilia, vampirismo, etc.
La tradición sostiene que la razón del castigo era la práctica de la homosexualidad (por lo menos masculina) por parte de los sodomitas, la cual pasó a llamarse sodomía.
Sodoma es mencionada expresamente 46 veces en la Biblia (la primera en Gn 10, 19 y la última en Ap 11, 8), y representa la perversión humana en muchas formas.
Fue parte de un jardín antes de ser destruída (Gn 13, 10), luego de lo cual se transformó referencia típica de ciudad de malvados (Gn 13, 13; Dt 32, 32; 2 Pe 2, 6), y no solamente por la homosexualidad de sus habitantes, sino por muchas cosas, comenzando por el descaro de ufanarse de sus pecados (Is 3, 9).
Lo que pasó en la cueva entre Lot y sus inquietas hijas parece que estuvo bien, ya que nadie se enojó.

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Febrero 28, 2008

Tentadora infértil לילית

ופגשׂו ציים את איים ושׁעיר על רעהו יקרא אך שׂם הרגיעה לילית ומצאה לה מנוח Isaías 34:14
Allí se juntarán los gatos salvajes con los pumas, y se darán cita los chivos; allí también se echará a descansar la tentadora infértil.

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Mi Martuki (cont) מרתא

A mi reina, a quien consiento, a quien amorosamente puso de una vez por todas mi culo en su lugar.

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Lot y el Crimen de Gulbea לוט

Dos post recientes: Lot y el Crimen de Gulbea לוט de Anazul y Sodoma מהפכת סדום ועמורה de Raquel marcaron, para mí, un antes y un después.
Ambas entradas son una perfecta síntesis del espíritu de este blog.

הנה נא לי שׂתי בנות אשׂר לא ידעו אישׂ אוציאה נא אתהן אליכם ועשׁו להן כטוב בעיניכם רק לאנשׂים האל אל תעשׁו דבר כי על כן באו בצל קרתי Gênesis 19:8
He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.
ויצא לוט וידבר אל חתניו לקחי בנתיו ויאמר קומו צאו מן המקום הזה כי משׂחית יהוה את העיר ויהי כמצחק בעיני חתניו Gênesis 19:14
Entonces salió Lot, y habló á sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.
ויהוה המטיר על סדם ועל עמרה גפרית ואשׂ מאת יהוה מן השׂמים Gênesis 19:24
Entonces llovió Jehová sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;
ויהפך את הערים האל ואת כל הככר ואת כל ישׂבי הערים וצמח האדמה Gênesis 19:25
Y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.

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Voy a agregar algunos detalles respecto de la historia de Lot לוט -en hebreo ‘el escondido’- luego del descarnado post de Raquel.
Lot era hijo de Arán, hermano de Iscá y Mildá.
Y acompañó a su tío Abraham en el viaje a Canaán llevando consigo a su mujer y sus hijas.
En realidad, él era un forastero en las tierras de Sodoma.
Fue visitado por dos cyborgs al atardecer.
Lot los invitó a su casa a comer y descansar.
Pero todos los hombres de Sodoma, sin excepción alguna, jóvenes y ancianos, rodearon su casa.
Le exigieron a Lot que echara a sus invitados, porque querían abusar de ellos.
Lot salió y les habló, suplicándoles que no cometieran esas atrocidades.
A cambio, les ofreció sus dos hijas, que todavía eran vírgenes.
‘Hagan lo que quieran con ellas, pero dejen tranquilos a estos hombres’ les dijo.
Pero los desaforados no aceptaron.
Los cyborgs intervinieron y enceguecieron a los agresores.
De inmediato, le avisaron a Lot que iban a destruir la ciudad, y le dijeron que si tenía algo que salvar… era el momento de hacerlo.
Lot se fue a la casa de los novios de las hijas, y les contó lo sucedido, pero ninguno le creyó.
Al amanecer los cyborgs apuraron a Lot y lo llevaron fuera.
Lot les pidió que lo dejaran refugiarse en un pueblo cercano, llamado ‘Soar’ -pueblo chico- y los cyborgs lo dejaron.
Después del episodio de su desobediente mujer -que quedó convertida en estatua de sal- y de quedarse un tiempito en ‘Soar’, se fue con sus hijas a una caverna, y el resto de la historia ya Raquel -con total veracidad- la contó.

Esta historia, en mi opinión, no puede ser correctamente interpretada si no se conocen las crónicas del Crimen de Gulbea, en Jueces: 19

22 Estaban pasando un momento agradable, cuando los hombres de la ciudad, gente pervertida, rodearon la casa y comenzaron a golpear la puerta, diciendo al anciano dueño de casa: ‘Trae afuera al hombre que entró en tu casa para que tengamos relaciones con él’.

23 Pero el dueño de casa se presentó ante ellos y les dijo: ‘No, hermanos míos, no obren tan perversamente, porque ese hombre es mi huésped. ¡No cometan esa infamia!

24 Yo tengo a mi hija, que es virgen: se la traeré afuera, para que ustedes abusen de ella y la traten como mejor les parezca. Pero no cometan semejante infamia con ese hombre’.

25 Sin embargo, ellos no quisieron escucharlo. Entonces el levita tomó a su concubina y la llevó afuera. Los hombres se aprovecharon de ella y la maltrataron toda la noche hasta la madrugada, y al amanecer, la abandonaron.

26 La mujer llegó de madrugada y se cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su marido. Allí quedó hasta que fue el día.

27 Por la mañana, su marido se levantó, abrió la puerta de la casa y salió para continuar su camino. Al ver a la mujer, su concubina, que estaba tendida a la puerta de la casa, con la mano sobre el umbral,

28 le dijo: ‘Levántate, vamos’. Pero no obtuvo respuesta. Entonces el hombre la cargó sobre su asno y emprendió el camino hacia su pueblo.

29 Cuando llegó a su casa, tomó el cuchillo y partió en doce pedazos el cuerpo de su concubina. Luego los envió a todo el territorio de Israel.

30 El levita había dado esta orden a sus emisarios: ‘Digan esto a todos los hombres de Israel: ‘¿Ha sucedido una cosa igual desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta el día de hoy? Reflexionen, deliberen y decidan’’. Y todos los que lo veían, exclamaban: ‘¡Nunca ha sucedido ni se ha visto una cosa semejante, desde que los israelitas subieron de Egipto hasta el día de hoy!’.

Estos son los testimonios más horribles de lo que ha sido durante siglos y siglos la actitud de los varones para con nosotras: total irresponsabilidad, abuso y desprecio.
Las mujeres sólo somos para los hombres simplemente objetos o cosas que sirven ya sea para tener sexo, ya sea para hacer los trabajos que a ellos los fastidian, ya sea como moneda de cambio.

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crima.jpg

לכה נשׂקה את אבינו יין ונשׂכבה עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:32
Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación.
ותשׂקין את אביהן יין בלילה הוא ותבא הבכירה ותשׂכב את אביה ולא ידע בשׂכבה ובקומה Gênesis 19:33
Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ויהי ממחרת ותאמר הבכירה אל הצעירה הן שׂכבתי אמשׂ את אבי נשׂקנו יין גם הלילה ובאי שׂכבי עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:34
El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación.
ותשׂקין גם בלילה ההוא את אביהן יין ותקם הצעירה ותשׂכב עמו ולא ידע בשׂכבה ובקמה Gênesis 19:35
Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ותהרין שׂתי בנות לוט מאביהן Génesis 19:36
Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.

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Las quejas contra Sodoma y Gomorra eran terribles, porque grandes eran sus pecados.
Abraham negoció con el Señor, hasta conseguir la dispensa que, si había al menos diez justos, no llamaría a Terminator.
Ese fue el origen del concepto de ‘daños colaterales’.
Pasado el desastre, y siendo fulminada la mujer de Lot por la pequeñez de mirar hacia atrás y atreverse a ver al cyborg en acción, el ahora viudo salió de Soar con sus dos hijas por no sentirse seguro ahí, y se fue con ellas a vivir en una cueva.
En realidad la mujer de Lot había sido solamente un obstáculo, que dificultaba poner en práctica las buenas y viejas costumbres tan del gusto de Él.
La hija mayor enseguida le explicó a su pequeña hermana que Lot estaba un poco viejo pero que no había quedado ningún hombre disponible en la región, y que era necesario embriagarlo para poder acostarse con él y asegurar su descendencia.
Así, la hija mayor se acostó con su padre -Lot- sin que él se diera cuenta, ni cuando se acostó ni cuando se levantó.
Al día siguiente retomó el diálogo con su hermanita y la convenció que se preparara porque había llegado su momento.
La nena le hizo caso y se acostó con el papi que seguía borracho pasando con él toda la noche, por supuesto sin que él tampoco se diera cuenta.
Finalmente las dos hijas de Lot -que se acostaron con su padre- quedaron embarazadas de él.
La mayor dio a luz un hijo y lo llamó Moab -el padre de los moabitas- y la menor también dio a luz un hijo al que llamó Ben-Ammi -el padre de los amonitas.
Si el alcohólico e incestuoso Lot se había salvado por ser la única persona justa en Sodoma, no queremos ni imaginar como eran el resto de los que vivían ahí.
Pero como los efectos del alcohol no debían hacer muy eficaz la prestación del pobre Lot, las nenas decidieron no repetir, y se pasaron el resto de sus vidas masturbándose o haciéndolo entre ellas.
.
Como herencia de la cultura judeo-cristiana, en varios idiomas occidentales se utiliza el gentilicio sodomita para designar a quienes practican diversa clase de ‘aberraciones’ sexuales como por ejemplo: homosexualidad, sadomasoquismo, necrofilia, vampirismo, etc.
La tradición sostiene que la razón del castigo era la práctica de la homosexualidad (por lo menos masculina) por parte de los sodomitas, la cual pasó a llamarse sodomía.
Sodoma es mencionada expresamente 46 veces en la Biblia (la primera en Gn 10, 19 y la última en Ap 11, 8), y representa la perversión humana en muchas formas.
Fue parte de un jardín antes de ser destruída (Gn 13, 10), luego de lo cual se transformó referencia típica de ciudad de malvados (Gn 13, 13; Dt 32, 32; 2 Pe 2, 6), y no solamente por la homosexualidad de sus habitantes, sino por muchas cosas, comenzando por el descaro de ufanarse de sus pecados (Is 3, 9).
Lo que pasó en la cueva entre Lot y sus inquietas hijas parece que estuvo bien, ya que nadie se enojó.

Una instantánea de la época nos muestra al bueno de Lot en plena cópula con una de sus hijas.
Adviértase que al tener los ojos cerrados el inocente no la ve ni sabe quién es.

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Desilusionadas con su desempeño, las nenas al poco tiempo se independizaron…
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Sodoma מהפכת סדום ועמורה

לכה נשׂקה את אבינו יין ונשׂכבה עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:32
Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre generación.
ותשׂקין את אביהן יין בלילה הוא ותבא הבכירה ותשׂכב את אביה ולא ידע בשׂכבה ובקומה Gênesis 19:33
Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ויהי ממחרת ותאמר הבכירה אל הצעירה הן שׂכבתי אמשׂ את אבי נשׂקנו יין גם הלילה ובאי שׂכבי עמו ונחיה מאבינו זרע Gênesis 19:34
El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre generación.
ותשׂקין גם בלילה ההוא את אביהן יין ותקם הצעירה ותשׂכב עמו ולא ידע בשׂכבה ובקמה Gênesis 19:35
Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche: y levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.
ותהרין שׂתי בנות לוט מאביהן Génesis 19:36
Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.

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Las quejas contra Sodoma y Gomorra eran terribles, porque grandes eran sus pecados.
Abraham negoció con el Señor, hasta conseguir la dispensa que, si había al menos diez justos, no llamaría a Terminator.
Ese fue el origen del concepto de ‘daños colaterales’.
Pasado el desastre, y siendo fulminada la mujer de Lot por la pequeñez de mirar hacia atrás y atreverse a ver al cyborg en acción, el ahora viudo salió de Soar con sus dos hijas por no sentirse seguro ahí, y se fue con ellas a vivir en una cueva.
En realidad la mujer de Lot había sido solamente un obstáculo, que dificultaba poner en práctica las buenas y viejas costumbres tan del gusto de Él.
La hija mayor enseguida le explicó a su pequeña hermana que Lot estaba un poco viejo pero que no había quedado ningún hombre disponible en la región, y que era necesario embriagarlo para poder acostarse con él y asegurar su descendencia.
Así, la hija mayor se acostó con su padre -Lot- sin que él se diera cuenta, ni cuando se acostó ni cuando se levantó.
Al día siguiente retomó el diálogo con su hermanita y la convenció que se preparara porque había llegado su momento.
La nena le hizo caso y se acostó con el papi que seguía borracho pasando con él toda la noche, por supuesto sin que él tampoco se diera cuenta.
Finalmente las dos hijas de Lot -que se acostaron con su padre- quedaron embarazadas de él.
La mayor dio a luz un hijo y lo llamó Moab -el padre de los moabitas- y la menor también dio a luz un hijo al que llamó Ben-Ammi -el padre de los amonitas.
Si el alcohólico e incestuoso Lot se había salvado por ser la única persona justa en Sodoma, no queremos ni imaginar como eran el resto de los que vivían ahí.
Pero como los efectos del alcohol no debían hacer muy eficaz la prestación del pobre Lot, las nenas decidieron no repetir, y se pasaron el resto de sus vidas masturbándose o haciéndolo entre ellas.
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Como herencia de la cultura judeo-cristiana, en varios idiomas occidentales se utiliza el gentilicio sodomita para designar a quienes practican diversa clase de ‘aberraciones’ sexuales como por ejemplo: homosexualidad, sadomasoquismo, necrofilia, vampirismo, etc.
La tradición sostiene que la razón del castigo era la práctica de la homosexualidad (por lo menos masculina) por parte de los sodomitas, la cual pasó a llamarse sodomía.
Sodoma es mencionada expresamente 46 veces en la Biblia (la primera en Gn 10, 19 y la última en Ap 11, 8), y representa la perversión humana en muchas formas.
Fue parte de un jardín antes de ser destruída (Gn 13, 10), luego de lo cual se transformó referencia típica de ciudad de malvados (Gn 13, 13; Dt 32, 32; 2 Pe 2, 6), y no solamente por la homosexualidad de sus habitantes, sino por muchas cosas, comenzando por el descaro de ufanarse de sus pecados (Is 3, 9).
Lo que pasó en la cueva entre Lot y sus inquietas hijas parece que estuvo bien, ya que nadie se enojó.

Una instantánea de la época nos muestra al bueno de Lot en plena cópula con una de sus hijas.
Adviértase que al tener los ojos cerrados el inocente no la ve ni sabe quién es.

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Desilusionadas con su desempeño, las nenas al poco tiempo se independizaron…
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Febrero 27, 2008

Sorpresa הפתעה

עקב הלב מכל ואנשׂ הוא מי ידענו Jeremias 17:9
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

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Moshé מֹשֶׁה

Guardado en: Israel, endorfinas, hebreos, historia, lesbiana, seducción, sexo — Raquel @ 6:03 pm

ויגדל הילד ותבאהו לבת פרעה ויהי לה לבן ותקרא שׂמו משׂה ותאמר כי מן המים משׂיתהו Éxodo 2:10
Y como creció el niño, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.

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La historia de los desencuentros entre mi pueblo y nuestros vecinos, siempre dispuestos a ser expoliados por todos y -con el paso del tiempo- a hacer el ridículo militarmente cuando la cosa se pone seria, responde a una constante.
En el inicio del primer gran enfrentamiento entre egipcios y hebreos, una vez más, la incompetencia de los primeros en sus proyectos de exterminio y dominio étnico alcanzó cotas que me conmueven.
El Faraón Ramsés II decidió hacer frente al creciente poder de los hebreos, que seguía aumentando pese a haber sido expropiados por el Estado e incluso, después, directamente esclavizados.
Y todo a base de la multiplicación de su número por vía sexual.
Para ello nada mejor que un revolucionario a la par que expeditivo método: aprovechando el dominio estatal sobre el precario sistema de seguridad social de la época encargó a las parteras -Sifrá y Puá- que, en caso de nacimiento de varones hebreos, los mataran al momento.
Para cumplir con esa poco loable tarea inventó un revolucionario método de identificación de varones y mujeres que todavía hoy se utiliza.
Dijo el Faraón, y son palabras textuales fielmente recogidas por el Libro: ‘Mirad el sexo’.
A los recién nacidos, obvio.
Este sistema de aniquilación de una especie es eficaz pero, eso sí, sólo si se hace bien.
Y esto es más bien complicado, como otros experimentos históricos demostrarían con el tiempo.
Por una parte, a poco que un solo niño escape de la masacre éste suele tener la desagradable costumbre de, burlando todas las leyes que rigen la probabilidad, ser el Elegido de turno.
Por otro, si ni siquiera seres organizados como los chinos han logrado del todo el éxito en sus políticas de control de la natalidad, es fácil intuir cómo la desestructurada cadena de mando egipcia iba a fracasar en tal empeño.
Por una parte las parteras no pensaban seguir las instrucciones de Faraón, en una primera manifestación histórica de lo que es la tendencia de los profesionales a seguir más los dictados del Señor de los Elegidos que los del sistema público que les paga y ordena practicar abortos siempre y cuando ello suponga trabajar menos y cobrar lo mismo.
Eso sí, únicamente si no se encuentran en las clínicas privadas, porque allí, o bien el hecho de trabajar -y también practicar abortos- cobrando a destajo supone una interesante disyuntiva moral que se resuelve de forma un tanto contradictoria con los aludidos dictados de conciencia o bien, sencillamente, los empleadores no se andan con tonterías y no toleran las desobediencias.
Por otra parte, ¿cómo iba el Faraón a lograr nada si incluso su propia familia colaboraba en la perpetuación de la especie rival?
Y es que, constatado el fracaso de encargar a las parteras la labor eugenésica tan necesaria para Egipto, el Faraón cambió el modelo exterminatorio oficial.
A partir de ese momento, sencillamente, ordenó que se debía arrojar a cualquier hebreo recién nacido varón al Nilo.
La medida, así en abstracto, era espectacular, aunque algo horrenda.
No obstante, no es de extrañar que, dejado el cumplimiento de tal norma a la voluntad de las mujeres -muy en la línea de competencia organizativa que ha caracterizado siempre a los pueblos que han tratado en vano de perjudicarnos-, abundaran casos de interpretaciones flexibles de la norma que nos permitían vivir más o menos tranquilas.
La cosa no era tan terrible y los incumplimientos se sucedían, así como los  respetuosos seudo-cumplimientos bastante ‘originales’ tales como, por ejemplo, las madres que arrojaban a sus niños al Nilo, sí, pero en simpáticas y flotantes cestitas, por las dudas.
Una de esas madres -Iojebed, que optó por esta solución de compromiso- contruyó una gran cesta, la untó con betún por fuera para hacerla impermeable, y, en esos mimbres puso en ella a Lekutiel - luego bautizado como Moisés- y así sin saberlo dio origen a la poderosa y temida Fuerza Naval israelí.
Este portento de la naútica llegó a las mismísimas puertas del palacio de Faraón.
Con una tripulación -obvio- no excesivamente ducha ni preparada.
Pero, a lo que se pudo comprobar, suficientemente experimentada como para burlar la defensa egipcia.
A las puertas de palacio, la hija de Faraón -Batia- conmovida y olvidando que la obligación de todo pueblo en lucha por su autodeterminación es destruir a sus oponentes, demostró el motivo por el que los árabes siempre han perdido estrepitosamente cuando nos han hecho la guerra.
No sólo no se le ocurrió dar cumplimiento a la sencilla y letal orden de su propio padre, sino que además le encargó a su hermanita que buscara una ‘nodriza hebrea’ para cuidar al bebé.
Curiosamente, la propia madre de ambas se encargó gustosa de ello y, para coronar el despropósito, con los gastos pagados ya que la hija de Faraón se ofreció incluso a sufragar una generosa pensión alimenticia.
Mientras que los hebreos varones debían estar siendo exterminados, algunos de ellos crecían tranquilamente e incluso eran subvencionados por la familia de Faraón.
Con tal desapego a su propia estrategia el desastre no podía sino llegar irremisiblemente.
Porque, por mucho que Moisés מֹשֶׁה -el sacado de las aguas- viviera con la familia del Faraón como intento de demostrar la posibilidad de la convivencia y concordia entre los pueblos, es sabido que ningún proyecto de afirmación etnicista puede realizarse sobre la base de componendas o búsqueda de armonías entre quienes son distintos.
Y, menos todavía, si la coexistencia ha de hacerse entre los tontos egipcios y mi amado pueblo, cuyo historial de fechorías y esquilmamiento de vidas y bienes el Faraón tenía una clara idea pero, al parecer, su familia no tanto.
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Las imágenes que ilustran este post no tienen ninguna relación con Moshé, y las he puesto simplemente porque me encantan.
Me hubiera gustado poner alguna imagen de la simpática Batia, pero en el Libro -como todo el mundo sabe- no está la foto de nadie.

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Onán אוֹנָן

וידע אונן כי לא לו יהיה הזרע והיה אם בא אל אשׂת אחיו ושׂחת ארצה לבלתי נתן זרע לאחיו Génesis 38:9
Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba a la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente a su hermano.

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Este post comienza con las aventuras sexuales de Judá, uno de los hermanos de José, quien se casó con ‘la hija de un cananeo llamado Sué’ -me es imposible adivinar el nombre de la agraciada- con la que tuvo tres hijos: Er, Onán, y Sela.
Judá, siempre preocupado por multiplicarse como las estrellas del firmamento, se ocupó de buscarle una esposa a su primogénito -Er- eligiéndole una virgen llamada Tamar.
Lamentablemente, Er era malo a los ojos de Yahveh, así que Él le quitó la vida.
No eran tiempos de componendas, y podemos intuir que, habida cuenta de los valores morales de la época, ser malo a los ojos de Yahveh no quería decir necesariamente ser mala persona, sino no cumplir en la cama como debía hacerlo un Elegido.
Tamar enviudó entonces, y sin descendencia.
Tal intuición se confirma cuando asistimos a la historia de Onán, el segundo hijo de Judá, que sucede a Er en la penosa labor de asegurar descendencia a la familia.
Pero Judá andaba escaso por entonces de doncellas casaderas, o quizás el honor bíblico le obligaba a satisfacer convenientemente las necesidades procreadoras de Tamar, porque fue también ésta la Elegida para copular con Onán y asegurarse, así, la descendencia.
Onán no estaba demasiado entusiasmado con su función, porque en realidad él no iba a ser el esposo de Tamar, sino un mero instrumento para darle hijos a su hermano muerto.
En palabras del libro: ‘Judá dijo a Onán: ‘Cumple con tu deber de cuñado, y toma a la esposa de tu hermano para darle descendencia a tu hermano’.
Onán sabía que si le hacía un hijo a Tamar, éste heredaría los derechos de la primogenitura -por ser considerado hijo de Er, su hermano mayor- desplazándolo.
Onán entonces no estaba dispuesto a yacer con Tamar en calidad de cuñado, así que urdió un plan para escapar del compromiso: eyacular su semen en la tierra, evitando así fecundar a Tamar, como su padre y Yahveh tanto ansiaban.
Como se comprende fácilmente, tal actitud no fue bien vista por Yahveh en esos duros tiempos de la antigüedad, en los que la procreación se anteponía a cualquier tipo de consideración ética -que la procreación se produzca tan a menudo en el Libro en condiciones bastante vergonzantes para nuestras costumbres actuales no es síntoma de depravación, sino al contrario, un testimonio de la fe de los Antiguos en el Señor-, máxime si tenemos en cuenta que para el Libro sólo hay una cosa más importante que la procreación en sí, y es la garantía de que las relaciones sexuales serán también incestuosas… Onán se negó a una tontería tal como yacer entre cuñados, y la respuesta de Yahveh fue taxativa: eliminación por impío, y a otra cosa.
Había nacido el Vicio Solitario, el mítico pecado capaz de dejar ciego al que lo practicara, con el apunte curioso de que quien inauguró la abominable práctica -Onán-, no sólo no se masturbaba sino que manifestaba un gran hastío en practicar sexo, justamente el sueño de la mayor parte de los que practican el Vicio Solitario como sustitutivo de las relaciones sexuales (no necesariamente con sus cuñadas).
Muerto Onán por sus pecados, Judá se estaba quedando sin hijos para garantizar una multiplicación de estrellas como Yahveh deseaba.
Por lo pronto, decidió mantener a la viuda Tamar en la agenda para cuando su último hijo, Sela, aún de corta edad, pudiera cumplir como un hombre.
Pasaron los años, y murió la mujer de Judá.
Piadosamente este guardó luto, y al terminarlo lo primero que hizo fue irse con un amigo a la interesantísima tarea de ‘ver esquilar a las ovejas’.
Posiblemente el Libro se disponía a aumentar su repertorio de perversiones sexuales, pero en el camino de Judá se cruzó Tamar, que al saber que su suegro se dirigía a los alrededores de donde ella vivía se disfrazó, sentándose a la vera del camino.
El disfraz obviamente no habrá sido como dice el Libro: ‘Tamar se tapó la cara’…
Judá la asumió como una prostituta -lo que en realidad ella era- y en consecuencia, dado que se había terminado el luto, la tomó -violó- pero pagándole al final con un collar y un bastón de uso personal.
En realidad no la violó, ya que al proponerle acostarse, Tamar incluso le preguntó: ‘Qué me vas a dar si acepto’.
Tamar nada dijo -los motivos por los que se hizo pasar por prostituta ante su suegro se me escapan, a no ser que fuera uno de los raros personajes lascivos del Libro y hubiera decidido romper con los años de impuesta castidad precisamente con el autor de la imposición- y al poco quedó embarazada, una consecuencia de lógica implacable según el afán multiplicador del Señor.
Al enterarse, Judá ordenó que la quemaran como escarmiento por su falta de aguante, pero Tamar antes de ser ejecutada reveló de quién estaba embarazada, y Judá, muy arrepentido, la dejó con vida, y Tamar dio a luz poco después a unos lindos gemelos.
Naturalmente, al Señor le dio exactamente lo mismo la actitud de Judá, en absoluto repudiable por Él; al contrario, Judá dio el ejemplo, consiguiendo en un ratito no uno, sino dos retoños de una mujer que se había resistido a sus hijos Er y Onán, ambos malos a los ojos de Yahveh, pero particularmente el segundo.

Las enseñanzas de la Iglesia Católica sobre la historia de Onán fueron la inspiración para la canción ‘Todo esperma es sagrado’, en la película de los Monty Python ‘El sentido de la vida’.

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Terminator שליחות קטלנית

Guardado en: Israel, endorfinas, hebreos, historia, lesbiana, seducción, sexo — Raquel @ 2:52 pm

ובני ישׁראל עשׁו כדבר משׂה וישׂאלו ממצרים כלי כסף וכלי זהב ושׁמלת Êxodo 12:35
E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, demandando a los Egipcios vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos.
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ויהוה נתן את חן העם בעיני מצרים וישׂאלום וינצלו את מצרים Êxodo 12:36
Y Yahweh dió gracia al pueblo delante de los Egipcios, y prestáronles; y ellos despojaron a los Egipcios.
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Contar nuestras peripecias en Egipto, y la epopeya del Exodo, me llevaría muchos post.
Pero algunas cosas de esa etapa de la vida de mi pueblo me parecen demasiado interesantes como para no mencionarlas, por lo menos hoy.
Seguramente todas se acuerdan de Terminator, la serie de películas protagonizada por Arnold Schwarzenegger, en las que se presentaba una especie de cyborg asesino capaz de hacer cualquier cosa dañina sin el menor de los remordimientos.
Bueno, la idea no es para nada novedosa.
De hecho, está adaptada del Libro.
En efecto, Exodo 12:21 al 29 lo explica claramente:

‘Vayan a buscar una res para cada una de sus familias e inmolen la Pascua. Tomen un manojo de hisopo mojado con su sangre y marquen los dos postes y la parte superior de la puerta. Y que ninguno de ustedes salga afuera de la puerta de su casa hasta la mañana. Pues Yahveh יהוה pasará para castigar a los egipcios y, al ver la sangre en la entrada, pasará de largo y no permitirá que el Exterminador entre en sus casas y los mate… Sucedió que, a media noche, Yahveh יהוה hirió de muerte a todo primogénito del país de Egipto, desde el primogénito del Faraón que está sentado en el trono, hasta el del preso que está en la cárcel, y a todo primer nacido de animal’.

ועבר יהוה לנגף את מצרים וראה את הדם על המשׂקוף ועל שׂתי המזוזת ופסח יהוה על הפתח ולא יתן המשׂחית לבא אל בתיכם לנגף Êxodo 12:23

No parece necesario explicar que ese bíblico y primigenio cyborg asesino era muy primitivo y su programa bastante rudimentario, ya que necesitaba de esas burdas señales para distinguir a los buenos de los malos.
Probablemente hoy la detección del objetivo sería automática, y no habría que manchar nada con sangre.
Pero -sin recurrir a la alambicada historia de Sarah Connor- su desempeño fue perfecto, porque hizo tanto daño y fue tan cruel que los egipcios nos dieron oro, plata, vestidos y todo lo que les pedimos, y nos llevamos de Egipto cuanta cosa quisimos.
Bueno, ahora viene la parte más divertida.
Yo me imagino que ese primer Terminator -por capricho nada más- debió ser una lesbiana.
Y las imágenes que se me ocurren para representarla mejor son las que siguen…

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Febrero 26, 2008

Raquila (fin) רחל

Guardado en: Israel, Raquel, endorfinas, hebreos, historia — Raquel @ 8:35 pm

ויהי ביום השׂלישׂי בהיותם כאבים ויקחו שׂני בני יעקב שׂמעון ולוי אחי דינה אישׂ חרבו ויבאו על העיר בטח ויהרגו כל זכר Génesis 34:25
Y sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron a todo varón.

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Cualquiera que haya leído el post anterior debe tener claro a esta altura que el destino de Labán estaba señalado.
Recordemos que había hecho trabajar durante ¡14 años! a Jacob, el último de la estirpe de los elegidos.
No contento con esto, además, le había engañado colocándole a su hija Lía como esposa -por muy fértil que haya sido, recordemos, tenía unos ojos preciosos y la mirada tierna- en lugar de Raquel.
Para quienes conocemos a Jacob, el hombre que enemistó a sus padres, estafó a su hermano para quedarse con la primogenitura y le robó arteramente la bendición paterna, las dudas residen únicamente en saber la magnitud del desastre que se cernía sobre Labán.
Porque está claro que Jacob no iba a aguantar muchas más bromas.
Efectivamente, a partir del nacimiento de su hijo José -y pensando a buen seguro que su prole empezaba a ser más que numerosa- Jacob comienza a plantear a Labán reivindicaciones como ‘que trabajo demasiado’, ‘que esto no me renta’, ‘que te estás aprovechando de mí’, y ese tipo de cosas.
Tras breves tires y aflojes Labán accede al trato propuesto por Jacob, ya que le parece justo: a cambio de apacentar a los rebaños de su suegro, Jacob se quedará con los animales negros o manchados, quedando para el dueño de la cabaña los blancos inmaculados.
El trato no parece malo para Labán, que se ilusiona con encomendar sus animales a un pastor que estará muy interesado en que crezcan sanos y se reproduzcan, pues cuanto más aumente el número de cabras y ovejas mayor beneficio obtendrá Jacob (pues también habrá más animales oscuros).
Pero en este momento entra en juego el ingenio de Jacob.
Anticipándose en siglos a Mendel y a los descubrimientos que permitieron a los científicos clonar ovejas, Jacob inició experimentos de selección genética por cuenta propia que le llevaron a -eligiendo las hembras y los machos apropiados- construir dos cabañas diferenciadas: una recia y manchada, negra azabache, con animales fuertes y sanos -para él- y otra de ovejitas y cabras blancas inmaculadas pero débiles y tiquismiquis -para Labán-.
Claro que la cosa acabó por inquietar a Labán y, sobre todo, a sus hijos, que vieron anonadados cómo disminuía su futura herencia con inusitada rapidez.
Incluso Labán, tal y como advirtió con extrañeza Jacob, ‘ya no le miraba como antes’.
Sin duda ultrajado al ver cómo su habilidad para la selección genética y su evidente buena fé eran recompensados por su suegro sólo ‘con inquina y maldad’, Jacob decidió que ya era hora de regresar a casa.
Por eso y porque tampoco le quedaban ya a Labán muchas ovejas.
Dió cuenta de la decisión a sus esposas, que le apoyaron como buenas mujeres que eran, y partió con viento fresco.
Jacob, como toda persona de bien, huyó sin avisar y con nocturnidad.
Sus esposas Lía y Raquel le secundaron con alegría, pues consideraban a su esposo un adalid de la justicia y de la redistribución de la renta en términos beneficiosos para ellas.
Siguiendo su ejemplo mi tocaya Raquel no tuvo empacho en hacerse con los ídolos de casa de su padre, aunque los hallazgos arqueológicos modernos que nos han descubierto su fealdad no permitan hacernos una idea de los verdaderos motivos de esta afición por ellos.
Labán, demostrando cuán malvado era, no recibió de buen grado la intempestiva desaparición de sus hijas, su yerno-pastor y sus preciados ídolos.
De forma que si tras la merma de su ganado y hacienda se limitó a ‘mirar con otros ojos’ al causante de la misma, en esta ocasión optó, directamente, por echarse al monte y perseguir a Jacob.
Alcanzado éste y siéndole recriminada su actitud, Jacob respondió con la templanza que lo caracterizaba, negando las acusaciones y exponiendo que la hora de la marcha había sido escogida para aprovechar ‘la fresca’, porque no estaba el desierto para caminatas a pleno sol.
Dado que la búsqueda que acomete Labán de sus ídolos es infructuosa -Raquel los esconde en una ‘parte íntima’ y su padre no la registra porque ella alega tener ‘lo que tienen las mujeres’- lo único que puede hacer el viejo es resignarse.
Este descubrimiento nos permite además intuir los motivos por los que
Raquel tenía tanto aprecio a los ídolos de casa de su padre, con los que sin duda su sexualidad era mucho más plena y placentera que con el propio Jacob.
Los ánimos se calmaron poco a poco.
Jacob ofreció comida y bebida a su suegro y logró, finalmente, irse.
Una vez que Jacob hubo regresado con toda su prole a apropiarse de los bienes de su hermano Esaú  -el muy tonto había vuelto a dárselos aunque esta vez a cambio de un abrazo- la inteligencia comercial del elegido y sus hijos generó un crecimiento sostenido de los bienes familiares que consiguió convertir a su familia en una de las más ricas de la época.
Desgraciadamente, no sólo la familia en su conjunto era rica, sino que algunos de sus integrantes -como Dina, hija de Jacob- también lo eran.
Dina era un dechado de virtudes y no pasaba desapercibida entre los viriles habitantes del lugar, particularmente uno de ellos, Siquem, hijo de Hamor el hivita, que ostentaba el dominio sobre aquellas tierras.
Rápidamente Siquem se dio cuenta del sentimiento que anidaba en su pecho, un torrente de emociones focalizadas en una honda pasión amorosa hacia la bella Dina, que se expresaron plenamente cuando ‘la tomó’.
Acto seguido, y con el fin de determinar las eventuales responsabilidades penales, el Libro aclara que ’se acostó con ella y la violó’.
Pero después, y sólo después, Siquem se dio cuenta de que lo suyo por Dina era más profundo; se había enamorado de ella, así que comenzó a rogarle a su padre Hamor con el objeto de que éste intecediera ante Jacob para casarse con joven.
Como ustedes saben, en el mundo antiguo las cosas se solucionaban así: él la violaba, los padres arreglaban el contencioso a base de dinero, él le ponía piso a ella, se casaban felices y comenzaban a buscar, con carácter de urgencia, otros amantes.
Pero Jacob era un virtuoso, un elegido, y no le bastaba con lo que le ofrecía Hamor.
El malvado hivita que quería que la familia de Jacob y la suya entroncaran fuertemente, ofreció todas sus posesiones, y propuso que Jacob y adláteres fueran a vivir a su ciudad.
Pero Jacob no quería regalos materiales -ya se encargaría él de apropiárselos más tarde-, sino espirituales, y en la dura negociación que se estableció dejó que sus hijos llevaran la voz cantante.
Y éstos demostraron indudables capacidades para tal desempeño, pues impusieron a Hamor que, a cambio de Dina, él, su familia y todos sus subordinados se hicieran la circuncisión, pues según los hijos de Jacob no era cuestión de mezclarse con una familia impura, por no hablar de los beneficios que tal medida tendría para la estabilidad emocional de Dina y otras de sus hermanas, que al fin y al cabo iban a terminar tarde o temprano, se supone, en los brazos de hivitas que, previa violación, quedarían prendados de ellas.
Pero los hijos de Jacob habían aprendido ya muchos de los ardides del padre, así que simularon entregar a Dina a un Siquem que tenía serias dificultades para andar -piensen que la circuncisión, entre hombres adultos, puede ser una operación muy dolorosa- máxime teniendo en cuenta las ‘excelentes’ condiciones sanitarias de la época, pero al tercer día, cuando todos los hivitas estaban tumbados en sus lechos, incapaces de moverse e imaginamos que utilizando -al menos los más opulentos- cubitos de hielo para mitigar el dolor, dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, los atacaron de improviso.
Nuevamente la familia demostraba su capacidad para el bandolerismo y el engaño, que parecían ser del agrado del Señor, pues este no les castigó cuando los hijos de Jacob no sólo exterminaron a cientos de hivitas, sino que, aún más grave, les robaron todo el ganado y se lo llevaron a la hacienda común, que por entonces ya debía ser un verdadero emporio ganadero.
Recuerden que desde hacía ya mucho tiempo esta gente se había dedicado en cuerpo y alma a expoliar a todos los que los rodeaban, cambiando a menudo de lugar de residencia para expoliar más y sin que nunca les pasara nada, merced a la piedad del Señor.
Cuando Jacob vio esto, empero, se preocupó, pues sus métodos no eran tan cruentos como los de sus hijos, pero pronto se le pasó el miedo a las represalias al comprobar que sus hijos habían hecho un buen trabajo, no dejando hivita en pie (o al menos en condiciones de violar a nadie).
Y el cuento viene a que el Creador entonces le asegura a Jacob que sus hijos se iban a multiplicar como las estrellas del firmamento, y lo apoda Israel.
Y ahí enganchamos con el post anterior cuando Raquel tuvo a su último hijo, Benjamín, y murió en el parto.
Israel-Jacob, poco dado a sentimentalismos con lo que no generara beneficios, enterró allí mismo a su amada esposa y volvió a casa, y eso ya lo conté.
Uno de los diez hijos -malos- de Israel-Jacob, Rubén (el primogénito), se terminó acostando con Bilá, la sirvienta de Raquel y madre de sus medio-hermanos Dan y Neftalí, es decir, su madrastra y concubina del padre, pero nadie se enojó.
Lo que viene después es muy interesante e instructivo, pero esa ya es otra historia, y prefiero poner una imagen, porque me cansé.

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Raquila רחל

Guardado en: Israel, Raquel, endorfinas, hebreos, historia — Raquel @ 6:26 pm

Y los ojos de Lea eran tiernos, pero Rachêl era de lindo semblante y de hermoso parecer.
ועיני לאה רכות ורחל היתה יפת תאר ויפת מראה Gênesis 29:17
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Mi nombre -Raquel- Rajel en hebreo -רחל- quiere decir ‘cordero’, ‘oveja’, y metafóricamente significa ‘mansa y dulce’.
Y mi hipocorístico -así me llamaba mi mamá- es Raquila.
Raquel, descripta como de lindas formas y hermosa apariencia -וְרָחֵל הָֽיְתָה יְפַת־תֹּאַר וִיפַת מַרְאֶה- fue un personaje clave en la historia judía, y les voy a contar su historia.
Jacob -que en realidad era primo de Raquel, porque su madre Rebeca era hermana de Labán- realizó un largo y accidentado viaje hasta casa de Labán -enviado por Rebeca para evitar que su hermano Esaú lo matara- salpimentado por interesantes experiencias oníricas en las que aparecen elementos freudianamente apasionantes.
Traumatizado por las peleas con su hermano Esaú, Jacob se comprometió con el Señor a ofrendarle la décima parte de lo que obtendría de la tierra.
Aunque, eso sí, Jacob supeditó el regalo a que Él lo ayudara en la vida.
En cualquier caso, y dado que la vida, efectivamente, iba a sonreir a Jacob, a partir de este momento se instituyó lo que con el paso de los siglos sería el diezmo y, con él, el primer germen de la redistribución de la renta a través de los impuestos.
Tras llegar Jacob a tierras de Labán se encontró con una de sus hijas en el momento en que ella llevaba al rebaño a abrevar.
Prendado por la belleza de la chiquilla, Jacob decidió plantarse en casa de su tío y reclamar lo que empezó a considerar suyo: su prima Raquel.
Su tío, generoso, le dió a elegir.
Además de Raquel -la jovenzuela  ‘guapa y de lindo semblante’, también tenía disponible a Lía, la primogénita, de la que se dice que tenía ‘los ojos tiernos’.
Inaugurando una tradición que se perpetúa hasta nuestros días en materia de elección, Jacob fue el primer hombre que desconfió de la mirada y de los ojos de una mujer.
En una pose de humildad que habría despertado las sospechas de Labán si éste hubiera conocido su verdadera personalidad, Jacob le propuso a su tío que le cediera a su hija menor -Raquel- a cambio de 7 años de trabajos agrarios.
Cumplidos satisfactoriamente los mismos Labán organizó una gran fiesta para festejar la entrega de su hija.
Estos siete años le parecieron a Jacob ‘unos pocos días, por el amor que le tenía a ella’.
Y aprovechando el estado de excitación, cansancio y probable embriaguez de Jacob le metió en la cama a Lía y no a Raquel.
Bueno, la historia no fue exactamente así, pero eso no importa demasiado, y si entro en los detalles no llegamos más.
Cuando a la mañana siguiente, tras una noche de pasión de la que no se quejó nunca, Jacob fue a pedir cuentas a su ya suegro se encontró con que este le hace una propuesta: a cambio de acabar la semana de bodas con Lía y de otros 7 años de trabajo, le daría también a Raquel.
Jacob fue engañado por su tío-suegro, que le coló a Lía, la mujer que ‘tenía los ojos tiernos’, tal vez demasiado tiernos…
Además, en total, acabó trabajando 14 años de sirviente para conseguir también a Raquel, enriqueciendo mientras tanto a Labán.
Pero lo que le interesaba a Jacob era tener descendencia y, de paso, arrebatarle la hacienda a su tío.
Una de las ventajas de Lía era su indudable fecundidad.
Mientras Raquel penaba con su esterilidad (que en realidad le debía permitir muchas satisfacciones sin tener que preocuparse por nada) Lía empezó a procrear con un entusiasmo digno de admiración.
Tras cuatro hijos concebidos y paridos uno detrás del otro (Rubén, Simeón, Leví y Judá) la cosa se puso complicada en la casa y Raquel empezó a preocuparse por su futura posición, carente de hijos que ofrecer a su esposo.
De forma que con la originalidad e inventiva -que la necesidad siempre estimula- optó por ofrecerle a su esclava Bila, que por supuesto quedó embarazada.
Raquel, llegado el momento del parto de su esclava hizo que éste ocurriera sobre sus rodillas, y por algún extraño misterio no revelado esto fue suficiente para que todos consideraran que Raquel era también madre.
Una patética situación que sólo comprendemos si se trata en realidad de una excusa para asumir que no sólo durante el parto sino también durante la concepción Raquel intervino, añadiendo al listado de perversiones sexuales de los textos sagrados una de las pocas que faltan: los menages à trois.
Por este procedimiento Jacob fue padre de nuevo en dos ocasiones (Dan y Neftalí).
Viendo Lía que su posición privilegiada en términos de producción de hijos comenzaba a estar amenazada optó por recurrir al mismo apaño que Raquel, y le dio a Jacob también a Zilpa, otra esclava.
El hombre fue entonces capaz de concebir dos hijos más (Gad y Aser).
A estas alturas el pobre Jacob, que ya había sido engañado por Labán para llevarse a dos mujeres en vez de una, tenía la obligación de yacer con cuatro hembras, a cual más interesada en mejorar su posición por el procedimiento de ganar la carrera de la descendencia.
Por ello los apaños para pasar las noches con Jacob eran una constante.
A cambio de un puñado de mandrágoras Raquel cedió una noche ese privilegio a Lía, que engendró su quinto hijo (y noveno de Jacob): Isacar.
Tras este llegaron, de nuevo con Lía, Zabulón y una hija, Dina.
Por último, Él, en su magnificencia, y sin duda para acabar de arreglar el asunto, le permitió a Raquel concebir: así nació José.
El resultado global de la pugna era muy desfavorecedor para Raquel, por más que Jacob dijera quererla mucho: 9 a 3, recurriendo a esclavas interpuestas.
Y sin contar a éstas la situación de Raquel era aún peor, pues en realidad el ranking hasta ese momento mostraba:
Lía: 7 hijos propios.
Esclava de Lía: 2 hijos.
Esclava de Raquel: 2 hijos.
Raquel: 1 hijo propio.
En lo que se refiere a la calidad de la producción tampoco Raquel pudo contentarse, ya que aunque Lía tuvo una hija (lo que permitiría a lo mejor descontarle un punto) la historia se puso de su lado.
Porque tanto Moisés como David vinieron de la línea de Lía, la mujer a la que Jacob en realidad no amaba y que demostró, poniendo lo que hacía falta, que los sentimientos no tienen ninguna importancia en la historia de los pueblos.
Raquel -la favorita- quedó nuevamente embarazada -de Benjamín, y el marcador de propios finalmente quedó en 7 a 2- pero murió durante el parto en el undécimo día del mes hebreo de Jeshván, y fue enterrada por Jacob en el camino a Efrata, justo a las afueras de Belén.
Bueno, Benjamín al principio no se llamaba así.
Antes de morir, Raquel le puso Ben-Oní, que significa ‘Hijo de mi dolor’ o ‘Hijo de la siniestra’, pero Jacob se lo cambió por Benjamín que quiere decir ‘Ben iamin’, ‘Hijo de la diestra’ o ‘Hijo de buen augurio’.
Y acaeció que al salírsele el alma, (pues murió) llamó su nombre Ben-Oní; mas su padre lo llamó Benjamín.
ויהי בצאת נפשׂה כי מתה ותקרא שׂמו בן אוני ואביו קרא לו בנימין Gênesis 35:18
Así murió Rachêl, y fué sepultada en el camino del Ephrata, la cual es Beth-lehem.
ותמת רחל ותקבר בדרך אפרתה הוא בית לחם Gênesis 35:19
¿Por qué le cambió el nombre?
Jakob era el segundo nacido de los hijos mellizos de Isaac, por Rebeca.
Durante el embarazo, ‘los hermanos -Esaú y Jacob- luchaban juntos dentro de ella’, así que había nacido con experiencia.
Yo creo que hizo bien en hacerlo, ya tenía más de 100 años de edad, recién había muerto su amada, y estaba un poco cansado de tener problemas.

היא יודעת אקוסטי

Guardado en: Israel, endorfinas, música — Raquel @ 3:56 pm

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Once in a lifetime פעם בחיים

Guardado en: Israel, endorfinas, música — Raquel @ 3:51 pm

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HaBanot Nechama So Far

Guardado en: Israel, endorfinas, música — Raquel @ 3:13 pm

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אפרת גוש - תמיד כשאתה בא

Guardado en: Israel, endorfinas, música — Raquel @ 2:36 pm

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Cuba קובה

Guardado en: política — Raquel @ 2:06 pm

Lo que ha pasado en Cuba carece de relevancia, y no merece más que un par de líneas.
En realidad, todo lo que suceda en Cuba es irrelevante.
Fidel Castro Ruz se ha dado un lujo que muy pocos dictadores han disfrutado: después de cincuenta años de ejercer una feroz tiranía se ha ‘jubilado’ y -por las dudas- ha dejado el poder en manos de su hermano.
Admirable.
Pero por más talentoso que haya sido el sátrapa, un logro de esa magnitud es impensable -debemos admitirlo aunque no nos guste- sin la ayuda de USA.
Como bien dijo
Oppenheimer, la ‘robolucion’ sólo ha conocido tres mínimos fracasos: el desayuno, el almuerzo y la cena.
Aparentemente, todos los cubanos son víctimas del castrismo.
Bueno, eso es lo que le han vendido al mundo.
La realidad, como siempre, es muy distinta y dolorosa, y alguien alguna vez tiene que decirlo: Cuba es un país de putas y de vagos.

אפרת גוש - קרב איגרוף

Guardado en: Israel, endorfinas, música — Raquel @ 9:07 am

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Febrero 25, 2008

Mi Martuki מרתא

Es la que reina en la casa, y ya saben por qué.

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