Coscorrones… ¡ciencia! מדע
Las ‘Células madre’ son células que tienen la capacidad de autoreplicarse a través de sucesivas divisiones celulares a lo largo de toda la vida del individuo, por lo que se consideran ‘inmortales’.
Además tienen la capacidad de diferenciarse para dar origen, según las circunstancias a las que se enfrenten y las señales químicas que reciban, a células especializadas como lo son los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas, las neuronas y a células del sistema inmunitario, del corazón, del hígado, del páncreas, de la piel, etc.
Una vez que se diferencian pierden -de forma irreversible- esa capacidad de auto-replicarse, y dejan de ser ‘inmortales’.
Las ‘Células madre’ o ‘Stem Cells’ se encuentran en el embrión ya que son el origen de todas las células y sistemas que van a conformar el nuevo organismo en gestación, y se denominan embrionarias o totipotenciales porque pueden dar origen a cualquiera de las estructuras del organismo definitivo.
La ‘Célula madre’ por excelencia es el óvulo fecundado.
También están presentes en algunos tejidos del adulto como en la médula ósea, donde regeneran permanentemente las células de la sangre y del sistema inmunitario, pero también se las ha encontrado en menor grado en distintos tejidos y en la sangre circulante.
En el recién nacido se encuentran en gran cantidad en la sangre y es por eso que la sangre que queda en la placenta y en el cordón umbilical es tan rica en ellas.
Se utilizan habitualmente las “Células Madre” contenidas en la sangre del cordón umbilical del bebé.
Pueden regenerar los principales componentes de la sangre: glóbulos blancos que combaten infecciones e intervienen en las funciones inmunitarias, glóbulos rojos que conducen oxígeno a los tejidos del organismo y plaquetas que intervienen en la coagulación de la sangre para evitar las hemorragias.
Inclusive pueden regenerar completamente la médula ósea y el sistema inmunológico cuando éstos están seriamente afectados por una enfermedad, por situaciones de toxicidad accidentales o por tratamientos médicos para otras afecciones como por ejemplo radioterapia o quimioterapia.
Además, según recientes investigaciones, se comportan como si tuvieran la potencialidad de regenerar otras células vitales para el organismo tales como neuronas, células cardíacas, hepáticas, del páncreas, etc.
Las investigaciones científicas permitieron descubrir las múltiples posibilidades que brinda el trasplante de “células madre” para combatir diferentes patologías que pueda padecer una persona a lo largo de su vida.
Los estudios efectuados determinaron que -una vez trasplantadas- las “células madre” se reproducen formando nuevas células en la médula ósea, sin riesgo de ser rechazadas por el organismo cuando son de la misma persona.
También se determinó que cuando se utilizan en otro individuo, familiar o no, pero que es histocompatible total o parcialmente, se logra un efecto similar.
Se provee a la madre un “Kit de Recolección” que contiene los elementos necesarios para que alguien durante el parto guarde la muestra de sangre del cordón umbilical, en lugar de descartarla.
Este procedimiento es totalmente indoloro -te dan un instructivo- y no afecta al bebé ni a la madre, porque se realiza una vez que ha sido cortado el cordón umbilical y el bebé ya está totalmente separado.
La muestra de sangre obtenida -que contiene las células madre- se envía al laboratorio en un plazo no mayor de 48 horas, pudiendo conservarse en óptimas condiciones a temperatura ambiente dentro del contenedor provisto como parte del Kit, lo cual permite su traslado incluso desde lugares distantes.
Las células seleccionadas en el laboratorio se envían finalmente al ‘Banco de Células Madre’ donde quedan criopreservadas para garantizar la provisión de las mismas para un eventual uso futuro, en un tanque de almacenamiento definitivo donde permanecerán inmersas en nitrógeno líquido a -196ºC durante todo el tiempo que sea necesario.
Además, una pequeña alícuota es separada de la muestra principal, para ser criopreservada y almacenada -también en nitrógeno líquido- en una unidad de almacenamiento distinta de la unidad en que se encontrará la primer muestra.
Esta alícuota almacenada en un criovial tiene carácter de ‘muestra de resguardo’ -backup, y es almacenada en otro edificio- por si sucediera alguna catástrofe.
Finalmente te dan un informe completo en el que se te cuentan la cantidad de células que han sido obtenidas, aisladas y criopreservadas.
Costos aproximados en Argentina:
Gastos iniciales: desde U$D 1250.- + IVA
Almacenamiento: desde U$D 100.- + IVA por año.
Obvio, hay un intenso tráfico internacional de crioviales con ‘Células madre’, pero ese negocio -formidable- es tierra de nadie.
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Lindos zapatitos.
Comentario por Peter Crow — Febrero 20, 2008 @ 9:45 pm