Partenogénesis (cont) רביית בתולים
ישׂ מפזר ונוסף עוד וחושׁך מישׂר אך למחסור Proverbios 11:24
Hay las que reparten, y les es añadido más: y hay quienes son escasas más de lo que es justo, mas vienen a pobreza.
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Nuestra preocupación por la belleza es central.
Lo admito.
Es que lejos de ser un tema menor, se torna fundamental a la hora de planificar el nuevo mundo.
Es muy cierto que la belleza necesita de la fealdad para comparar, pero me atrevo insinuarle al Creador que no era necesario entusiasmarse tanto.
Nuestro género es muy susceptible a las desviaciones, incluso mínimas.
Sin exagerar, no me equivoco mucho si afirmo que el 99,9 % de las mujeres -de una forma u otra- somos feas, y no lo estoy diciendo en el sentido paradójico como queriendo decir subrepticiamente que en un 99,9 % las mujeres tenemos algo de lindas.
Puestas a modificar algo tan delicado como la reproducción, nada costaría -en comparación- intervenir en las formas y en las proporciones.
Y no estamos hablando de un perfeccionamiento del punto G y del clítoris, temas muy específicos que los dejo adrede para futuros posts.
Es verdad que existe algo de relativismo en este asunto, pero no quiero referirme a eso, porque en el fondo la duda es una abstracción filosófica.
Teniendo en cuanta que en estos lejanos parajes la preocupación por el ‘modelo’ y el ‘relato’ parecen muy importantes, en este blog no podíamos quedar afuera del discurso de moda.
La propuesta del ‘umbral’ -modestia aparte- me parece genial.
Deja librados los gustos personales y los pareceres, pero establece ciertos requisitos mínimos sin los cuales no tiene mucho sentido la existencia.
Lo digo sin complejos, porque soy una mujer bastante deseable -a la que siempre le dicen cosas lindas e incluso guarangadas por la calle- así que no estoy hablando desde esos oscuros nichos donde el resentimiento manda.
Pero si no es el mentón son las caderas, si no son los pechos son las piernas, si no son los ojos son las manos, y siempre hay lugar para la insatisfacción.
Esto debe ser solucionado de una vez por todas, y al principio de la creación es cuando más habrá que dedicarse.
Luego, al simplemente clonar con variaciones mínimas -pero imprescindibles- la cosa será obviamente más liviana.
Estoy al tanto que nuestro proyecto genera todavía muchas resistencias -tontas- pese a que su filosofía está fundamentada en lo que creen hoy por hoy -ver el post anterior- más de mil millones de humanos.
Pero estoy segura que dentro de muy poco va a ser una realidad, y en su momento se modificarán de raíz todos los absurdos parámetros socio-culturales que hoy alegremente imperan.
En la búsqueda de adeptas voluntarias, no se me escapa que el 99,9 % de ellas serán feas, por el efecto estadístico.
Pero las anotadas no tendrán que preocuparse por nada.
Sus ‘hijas’ -hechos los retoques genéticos necesarios- serán muy lindas, y como no habrá ‘padres’ con quien competir, no tendrán nada que temer.
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Entre nosotras -no se lo digas a nadie- en el mundo de hoy, si tu hija es linda… cuidate.
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lo de “feas” va por lo físico ? Para mí que hay como un 80 y un 20 , o por lo menos eso es lo q quiero creer
Comentario por mariouy — Marzo 9, 2008 @ 8:35 pm