Lujurias (eterna) גלוסט
La lujuria y la desnudez tienen vínculos, pero siempre son indirectos, y muchas veces sutiles.
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עירום הוא מצב בו אנשים אינם לובשים בגדים לגופם. המונח נמצא בשימוש בעיקר לתיאור לבישת פחות בגדים מהמקובל בתרבות מסוימת או במצב מסוים, ובעיקר לחשיפת איברי המין.
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Desnudo עירום es el estado de no estar vestida, pero en general el concepto puede significar el estado de llevar poca ropa, o el de vestirse con menos de lo que las convenciones o reglas de una cierta cultura o situación han establecido para la ocasión, o simplemente el mostrar abiertamente las partes íntimas.
La idea es bastante amplia, y tiene muchos matices.
En el mundo del arte el desnudo es un género que representa figuras humanas despojadas de la vestimenta, y su origen se remonta a los inicios de el arte prehistórico, aunque alcanzó su apogeo durante la antigüedad clásica y obviamente el renacimiento.
El desnudo en ciertas culturas puede considerarse erótico, pero en otras suele ser un estado normal al que no se asigna ninguna sensación o emoción.
Pero todo en definitiva es relativo, ya que en la imagen siguiente puedo considerar que de alguna manera estoy desnuda, ya que no es habitual que nadie - salvo que pertenezca a mi círculo de confianza- me vea así.
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Partiendo de ese ‘desnudo’ relativo, voy a desnudarme en serio.
Obviamente, será un desnudo parcial, ya que solamente desnudaré una parte pequeña de mi cuerpo.
Posiblemente la oferta de desnudos explícitos y completos que hay en internet sea tan grande que las imágenes resultantes de mi osadía sean comparativamente insignificantes y pasen desapercibidas.
Pero eso no es lo importante.
Porque independientemente del efecto visual, lo que predomina es el sentimiento o, para decirlo de otra manera, la predisposición de quien te observa.
En lo que vivo, con mucho menos logro enloquecer a mi pareja.
Y con mucho menos que eso puedo desesperarla.
Esa subjetividad es lo que mantiene el vínculo y la relación.
Porque su felicidad no es otra que su tensión y su insatisfacción, y de eso yo me encargo.
De vez en cuando le permito avances, e incluso puedo llegar alguna vez a entregarme toda, pero esa es la excepción.
El resto se reduce a esperar, a disfrutar lo que le doy, y a soñar con más.
Pero la decisión es siempre mía, y obviamente el control.
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